Mi madre y mi Mal de Amores
Recuerdo una pelea con mi madre mientras yo atravesaba un terrible Mal de Amores. Yo vivía sola y los domingos siempre iba a almorzar a la casa de mis padres. Aquél domingo tenía dolores en todo el cuerpo, me sentía débil, cansada y desenergizada. Venía de haber pasado la noche en un hotel con él y las cosas no habían salido bien. Presentía que todo se me iría de control y que él me dejaría. No teníamos buena comunicación y no tenía la menor idea de cómo encarar la cosa. Estaba absolutamente perdida y enamorada. Estaba desesperada y tenía una sensación desagradable en el pecho. Sufría.
Luego de comer con mis familia, me metí en mi cuarto, que había quedado deshabitado y estaba frío, no podía hacer otra cosa. Apenas había hablado con nadie, pero afortunadamente, eso en una familia de cinco hermanos se nota poco. Me quedé acostada en mi cama helada. No me tapé con niguna manta, quedé tirada con la ropa puesta, no del todo acurrucada. Al rato entró mi madre tempestuosamente y me gritó que no podía ser que yo fuera tan poco sociable y amable. Me reprochó haberle faltado al respeto unas cuantas veces y me dijo que no se me podía hablar, pues todo me caía mal. Me vino a reprender, digamos. Luego me preguntó qué me estaba pasando. Por supuesto no le contesté.
Pero ella se dio cuenta. Sin conocerlo, lo odió. Una vez me dijo “Yo odio a ese tipo”, mi madre que no es especialmente apasionada ni exagerada, sino bastante sobria. “¿Por qué lo odiás?”, le pregunté yo. “Porque te hizo llorar”.
Escrito por Doctora Yvonne 5/16/2007 02:28:00 AM
Etiquetas: Doctora Yvonne, Mal de Amores
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7 Han opinado sobre este post !!:
- 16 de mayo de 2007 9:29 porfineslunes dijo...
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Ay, esas madres, tan ambivalentes ellas... Una de cal y otra de arena, vamos.
- 16 de mayo de 2007 11:53 Cebolla dijo...
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Y las suegras son peligrosas simplemente porque son mujeres. Hay que cuidarse de ellas.
¿Pero a quién no le hubiese gustado crecer en una familia en la que tus padres te hablen de amor? Aunque sea de vez en cuando. No estaría mal. - 16 de mayo de 2007 14:35 Perséfone dijo...
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Hola:
Gracias por pasarte por mi blog.
Pues mi mamá es taaaaan ambivalente a veces lo odia, a veces lo defiende y me culpa a mi ¬¬
Tal parece que pasaré muy seguido por acà, algo me dice que el mal de amores se acerca ¬¬
Por cierto hay un libro llamado "El tigre en la casa", de E. Lizalde, son poemas que hablan del ODIO que viene despueés del desamor, ayer lo leí y fue taaaaaaan catártico.
Saludos :D - 16 de mayo de 2007 17:18 Ana dijo...
- El autor ha eliminado esta entrada.
- 16 de mayo de 2007 17:19 Ana dijo...
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Ay....en mi caso mis padres tampoco lo conocieron. Mi padre tambien lo odio porque me hizo llorar (y encima soy unica hija....''que no toquen a la nena!!!)
- 16 de mayo de 2007 18:01 Una Bruja... dijo...
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mmm es realmente imposible muchas veces logar separar las cosas cuando te sientes asi...es dificl que la gente que te quiere entienda lo que sientes y como ayudarte, porque en realidad el estado es verdaderamente paralizante, si hasta pareciera que las neuronas se que quedan dormidas...que ganas de hablar, que ganas de comer, apenas puedes con el cuerpo, menos lograr empatizar con el sentimiento de una madre, y te quedas mirandola con entre pena y fastidio por hacerte sentir mas mal de lo que ya te sientes....y luego uno se pregunta ¿que jodida culpa tienen los demás?....pienso que el odio que dijo sentir tu madre es mas la proyeccion de su incertidumbre e impotencia al verte ahi, que un odio real..en fin..
Saludos.. - 17 de mayo de 2007 1:36 Raulín Raulón... dijo...
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mmmmmmm... prefiero construir mi bastión fuera de casa o sólo en mi inexpugnable habitación. Felizmente, superé con honores esa prueba.
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